fbpx
Mi receta de jabón líquido casero para lavadora

Meritxell Puente

Ingeniera técnica agrícola. Divulgadora y apasionada de la alimentación sostenible y el consumo responsable.

Una de las primeras cosas que me preocupó cuando empecé a responsabilizarme por la sostenibilidad en casa fueron los detergentes y jabones.

Ya sabes que siempre digo que lo primero fue la alimentación pero los detergentes fueron poco después.

Empecé a informarme sobre lo que contienen los detergentes, los productos de limpieza y los productos de higiene. Lo flipé.

Me llevó un tiempo hacer mis propias recetas naturales y aún no todo lo que uso es 100% handmade ¡pero casi! 

¿Qué ingredientes contienen los detergentes?

Entre los ingredientes más preocupantes para la salud y que se encuentran tanto en detergentes como en suavizantes están:

Los ftalatos

Suelen estar en la mayoría de productos para la casa, incluidos los ambientadores.  Básicamente en todo lo que tienen fragancia. Aquí hay una cosa bastante curiosa y es que las empresas no tienen obligación a decir lo que hay en sus aromas (cosas de las leyes de propiedad) así que lo llaman a todo perfume. Pues ahí es donde están los ftalatos. Los ftalatos básicamente son disruptores endocrinos.

El tolueno

Suele estar en cosas como la laca para uñas y en tintes para el cabello, aunque también en  productos de limpieza para la ropa. La exposición al tolueno puede causar de manera temporal dolores de cabeza, mareos y agrietamiento de la piel, así como efectos más graves, daños al aparato reproductor y complicaciones respiratorias

El xileno

Se encuentra en suavizantes para la ropa. Algunos de los problemas asociados al xileno son: arritmias, problemas de memoria, aprendizaje y déficit de atención, fetotoxicidad, pérdida de oído,  alteraciones hormonales, desórdenes en la menstruación, etc.

El estireno

Se encuentra en suavizantes para la ropa. Algunos de los problemas asociados al estireno son: deterioro cognitivo, pérdida de audición, infarto de miocardio, hígado graso, anomalías espermáticas, daño agudo en las células del hígado, leucemias del adulto, asma , sensibilización, cáncer de mama, alteraciones de la visión, pérdida de coordinación, alteraciones hormonales , cáncer de pulmón, alteraciones en la menstruación, cáncer de páncreas, neuropatía periférica, subfertilidad femenina…

¿Entiendes porqué decidí evitar los detergentes “clásicos” de lado cuando me enteré de esto, no?

Alternativa al detergente convencional

Por suerte hay alternativas a este tipo de detergentes y suavizantes. 

Son fáciles de detectar porque no tienen fragancias sintéticas ya que se han sustituido por aceites vegetales por ejemplo.

Hoy en día puedes comprar detergente para la ropa ecológico sin mucha dificultad.

Recuerda que para ser ecológico debería ser:

  • No tóxico
  • Seguro para el medio ambiente
  • Seguro para tu salud

Cuando vayas a comprarlos asegúrate de que no tengan fosfatos, que sean biodegradables y que no tengan aroma o que usen fragancias naturales.

Nunca deberían incluir lejía con cloro, NPE, abrillantadores ópticos ni colores artificiales. 

Pero si quieres dar un paso más puedes hacer tu propio detergente para la lavadora. Yo hace años que hago el mío y es de lo más fácil del mundo.

Anota estos pasos:

Elije un jabón natural

Yo lo hago con mi propio jabón (el clásico que se hace con aceite usado) pero puede ser un jabón en pastilla cómo:

  • jabón de marsella
  • jabón lagarto
  • jabón de coco

Ralla la pastilla de jabón

Yo uso un rallador de queso. Para hacer dos litros y medio de jabón líquido uso 150 gramos. Tampoco hace falta rallarlo super fino, lo suficiente como para que se disuelva. Si lo compras en escamas te ahorras este paso.

Funde el jabón

Pon 2,5 litros de agua en una olla y cuando esté caliente echa el jabón rallado. Usa una olla lo bastante grande como para que no se desborde. Dale vueltas con una cuchara, espátula o lo que tengas hasta que se disuelva. No dejes que hierva, sólo que esté caliente.

Échale bicarbonato

El bicarbonato es desodorante, bactericida y ayuda a quitar las manchas así que se le añade al jabón para potenciar la limpieza de la ropa. Yo le echo tres cucharadas soperas bien colmadas.

Cuando lo hagas verás que hace un poco de espuma, por eso lo de la olla grande.

Espera a que enfríe y envasa

Cuando lo tengas todo incorporado deja que se enfríe todo un poco antes de envasarlo. En este momento si quieres que huela a algo diferente que a jabón le puedes añadir aceites esenciales. Yo le pongo aceite esencial de menta que me parece súper fresco.

En cuanto a la cantidad, yo hago esta porque es la que me cabe en un par de botellas que uso y rehuso desde hace tiempo. Tú puedes usar la proporción para hacer el que necesites. 

Es normal que la mezcla esté muy líquida en caliente pero luego se va espesando cuando enfría. Yo prefiero que sea un poco líquido porque me es más fácil de menear y dosificar pero eso va a gustos.

Si quieres que espese más lo dejas más tiempo calentando para que se evapore más agua. Si lo quieres más líquido pues vuelves a calentarlo y le añades un poco más de agua.

Es normal que el jabón se separe en dos fases en la botella así que antes de usarlo le das un meneo y ya está.

Receta de jabón casero

Por si no te han quedado claros los pasos te dejo un video en el que se ve súper bien como hago mi propio jabón.

Por cierto, si te preguntas cuanto cuesta el litro de detergente, he hecho el cálculo:

¿Funciona el jabón natural?

Pues la verdad es que sí, yo lo uso desde hace años para todo. Aviso que no huele como si hubieras lavado con un detergente “clásico”, huele a limpio, simplemente. Si le echas aceites esenciales tienen un aroma ligero a ellos.

Ahora, si la ropa está MUY SUCIA no funciona todo lo bién que debería. Cuando digo muy sucia no me refiero a sudada ni a manchada, esa ropa la lava perfectamente.

Me refiero a ropa realmente sucia cómo la ropa de trabajo de mi pareja. Es cocinero y es casi imposible limpiar los delantales y chaquetillas sin un remojo a conciencia y un buen detergente ecológico con su aroma natural.

Así que salvo que te dediques a limpiar pescado todos los días o a rebozarte en chocolate y otras cosas pegajosas, ¡no vas a tener problema!

Quizás también quieras leer…

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.