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puede que estés sufriendo el síndrome de “no en mi patio trasero”

Meritxell Puente

Ingeniera técnica agrícola. Divulgadora y apasionada de la alimentación sostenible y el consumo responsable.

El otro día estaba escuchando el maravilloso podcast de Mariana Matija “Club de fans del Planeta Tierra“ y oí por primera vez el término: “NIMBY”, siglas en inglés de Not In My Back Yard (o lo que sería en español “no en mi patio trasero”).
El concepto tiene mucho que ver con la huella ecológica y con las desigualdades sociales, económicas y geográficas y por supuesto con la sostenibilidad.

Trata de cómo una parte de la población mundial que no ha participado de manera directa en la mayoría de las decisiones sufre las peores consecuencias del cambio climático, por ejemplo.

Foto de Pok Rie en Pexels

Nunca antes había oído éste concepto así que después del programa busqué infrmación. Pero la cosa no acabo aquí porque empecé a pensar en el concepto y hasta dónde se extendía y el “no en mi patio de atrás” me persiguió durante unos cuantos días.

Al final te contaré el porqué pero antes, quieres saber que es, ¿no?

¿Que és el “Not In My Back Yard”?

Parece ser que el término se empieza a utilizar en los años 80, cuando se forman varias plataformas ciudadanas locales para oponerse a la construcción de instalaciones que pueden ser peligrosas cerca.

Desde entonces se llama NIMBY al rechazo (generalmente organizado) hacia proyectos de construcción como aeropuertos, cárceles, vertederos, centrales nucleares, centros de rehabilitación de drogodependientes, vías de tren, etcétera.

Básicamente sería la oposición a todo aquello que no te gustaría tener cerca de tu casa, es decir, en tu patio trasero.

Foto de Markus Distelrath en Pexels

El concepto NIMBY también se puede aplicar cuando alguien defiende alguna propuesta impopular (como recortes sociales, aumento de impuestos, despidos, etc.) pero siempre que se haga de forma que no afecte a su modelo de vida vidas o exija hacer algún sacrificio por su parte.

Esto sería a mi entender y por poner un ejemplo, en términos de sostenibilidad, si las personas urbanitas, que usan habitualmente la bicicleta o el transporte público defendieran la no circulación de vehículos privados dentro de la ciudad. ¿No te parece?

¿Entonces, es positivo o negativo?

A estas alturas ya te estarás preguntando si lo de “no en mi patio trasero” es positivo o negativo, ¿no?

Pues hay controversia con el tema:

  • Algunos sectores ecologistas defienden que en realidad es un movimiento terriblemente insolidario porque los que se oponen sólo lo hacen cuando el problema les afecta directamente, si no pues nada.
  • Pero también hay sectores que consideran que el hecho de que se produzca una movilización vecinal, aunque sea a nivel local, contra proyectos que normalmente generan un gran impacto ambiental es la semilla para lograr una movilización de carácter más global.

Sé que aún te preguntas si estas movilizaciones son algo más que un problema local de vecinos de clase media insatisfechos con algún proyecto,  yo también me lo sigo preguntando…

Pongamos un ejemplo

A todos nos gusta tener buena cobertura móvil y sabemos que para tenerla son necesarias las antenas. Ahora bien, si nos proponen instalar una antena en la azotea de nuestro edificio, ¿qué decimos? 

Y si la antena se instala en la azotea de un edificio situado suficientemente lejos como para no “verla” pero suficientemente cerca para tener a tope la cobertura, ¿qué decimos?

Esta sería una forma egoísta y súper insolidaria de gestionar el problema, ahora intento plantearlo de otra forma, a ver qué tal.
No nos gusta tener las antenas cerca y nos organizamos para exigir además de la no construcción de la antena en nuestra azotea, una normativa que sirva para hacer compatible el desarrollo de la telefonía móvil y la minimización de las posibles afecciones ambientales y para la salud pública.
¿Qué tal lo ves ahora?

Para mi no se trata de si es positivo o negativo el hecho en sí sino de analizar posibles  alternativas y sobretodo de intentar ir un poco más allá.

¿puede que exista el síndrome de “no en mi patio trasero”?

Lo que me pasó cuando empecé a darle vueltas a lo que significa a nivel de sostenibilidad el NIMBY fue que  cualquier cosa me parecía un caso potencial. Ahora mismo, me pongo a pensar y me vienen mil ejemplos a la cabeza, como:

  • Estoy a favor de tener un teléfono nuevecito cada poco, pero estoy en contra de la extracción de coltán o de la obsolescencia programada.
  • No estoy de acuerdo con la deforestación del Amazonas pero quiero seguir consumiendo productos de origen animal con una cierta frecuencia.
  • Estoy totalmente en contra de los plásticos que contaminan el mar así que me organizo y los recojo de la playa, pero ¿le compro a quién produce los plásticos que estoy recogiendo?
Foto de Matthis Volquardsen en Pexels

Así la pregunta que viene a mi mente desde que conozco este término es: ¿no estaremos sufriendo como sociedad el síndrome del patio de atrás?

¿No estaremos actuando demasiado localmente pudiendo hacerlo de forma más global?

 

Gracias por leerme, para mí es muy importante saber que hay personas detrás de la pantalla a la que esto le puede resultar útil.

¡Salud y sostenibilidad!

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2 Comentarios

  1. Andrés

    Creo que todos en mayor o menor medida sufrimos el sindrome ¨NIMBY¨ debemos reflexionar y hacer algo al respecto
    Muy interesante

    Responder

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